En el marco del Día del Estudiante, los líderes estudiantiles y la nueva directiva del establecimiento acordaron encuentros mensuales para transformar las inquietudes juveniles en mejoras concretas para su educación.
Escuchar no es lo mismo que oír, y en el Instituto Superior de Especialidades Técnicas de Temuco (ISSET) lo tienen claro. Lo que comenzó como una inquietud por formalizar la voz de los alumnos, se transformó este 11 de mayo en un hito institucional: el primer encuentro oficial entre los delegados de cada curso, la dirección del liceo y las autoridades municipales de Temuco.
La instancia no fue solo protocolar. Para Bárbara Llaiquileo, presidenta del Centro de Estudiantes y alumna de tercero medio, la sensación tras la reunión es de optimismo. «Fue un espacio muy libre para poder expresar nuestras necesidades», comentó la dirigenta, destacando que, por primera vez, el diálogo fluyó sin las barreras de la informalidad.
La jornada marcó el inicio de una nueva forma de gobernanza escolar bajo la dirección de Fernanda Mohr, quien asumió recientemente por Alta Dirección Pública. La académica anunció que estos encuentros con los «microcentros» (presidentes de cada curso) se realizarán de forma mensual y permanente.
«Es un derecho de los estudiantes tener instancias formales de diálogo donde levanten necesidades, pero también propuestas de mejora. Nos vamos con tareas compartidas: nosotros en gestión y ellos en el compromiso con la asistencia y sus propios aprendizajes», enfatizó Mohr.
El encuentro contó con la presencia del jefe del Departamento de Administración de Educación Municipal (DAEM), Rodrigo Garrido, y el concejal Mario Jorquera, quienes coincidieron en que este ejercicio fortalece la democracia escolar.
Para Garrido, esta iniciativa es un eje central del PADEM 2026 impulsado por la gestión del alcalde Roberto Neira. «Fomentar el espíritu crítico, el liderazgo y la participación es clave. Queremos que los jóvenes expongan el sentir de sus comunidades de primera fuente», señaló el jefe DAEM.
Por su parte, el concejal Jorquera destacó la madurez de las peticiones estudiantiles: «Son solicitudes muy aterrizadas. Como sostenedores, nuestra labor es fiscalizar que el proceso de aprendizaje ocurra en condiciones de confort y calidad, y para eso, escuchar a los alumnos es vital».
Al finalizar la jornada, el mensaje fue claro: cuando las autoridades bajan al territorio y los estudiantes asumen su rol ciudadano, la educación técnica no solo forma profesionales, sino personas capaces de transformar su propio entorno.